Una agricultura más eficienteEconomía 

Una agricultura más eficiente


Obtener rindes óptimos: el objetivo final de la agricultura de precisión Crédito: Mauro V. Rizzi

Hace tiempo existen numerosas ofertas de empresas que ofrecen aplicaciones variables de fertilizantes o siembras variables. No obstante, creo que antes de incurrir en el uso de estas tecnologías es necesario comenzar por afinar las labores habituales de siembra, mejorando densidades logradas, disminuyendo el desvío estándar; de pulverización, con protocolos de manejo por cultivo; mejorando momentos, formulación y dosis a aplicar de cada fertilizante.

En nuestro caso, la etapa siguiente fue iniciar la recopilación y análisis de información de nuestros lotes mediante los mapas de rendimiento, los cuales reflejaban lo que ya se observaba a campo, variabilidades de rendimientos en un mismo lote, para maíz de 3-4 ton/ha, soja 0,8-1,4 ton/ha y trigo 1,5-2 ton/ha. De esta manera y con la ayuda de imágenes satelitales de índice verde, pudimos conformar nuestros primeros mapas de productividad para cada lote, identificando zonas de Alta, Media y Baja productividad. Asimismo fue necesaria la corroboración a campo de las características del suelo que daban lugar a esas diferencias en cada zona.

Cada zona productiva dentro de un lote nos determina un potencial específico de rendimiento al cual aspirar en los distintos cultivos. Esto permite tratar cada zona productiva como un lote independiente, considerando de esta manera una necesidad distinta de fertilizante y densidades de plantas, para lograr el rinde objetivo.

Decidimos comenzar nuestra incursión en la agricultura de precisión variando la dosis de fertilizante nitrogenado, siendo este un componente fundamental del costo del cultivo, mientras que su, implementación no requiere una gran inversión inicial en maquinaria. El paso siguiente fue adecuar las densidades de siembra, en el caso del cultivo de maíz, a las potencialidades de cada zona.

Finalmente los muestreos georeferciados, aplicando la técnica del grillado, en casos especiales, para determinar la variabilidad de los niveles de fósforo en los distintos lotes, permitieron variar su aplicación y optimizar el uso de los fertilizantes fosfatados, de acuerdo a los objetivos de cultivo en cada zona productiva.

Año tras año fue necesario realizar algunos ensayos comparativos, entre los rendimientos obtenidos con las dosis variables y franjas fijas con dosis constantes que atravesaban todas zonas productivas. Como resultados de estas experiencias pudimos comprobar si la respuesta a un nivel de fertilización en la zona de alto potencial fue la esperada, o si aplicando un mayor nivel de fertilización se podían alcanzar mejores rendimientos.

También era necesario comprobar para en el caso de las zonas de bajo potencial, si la dosis recomendadas, eran adecuadas o si podríamos haber aumentado nuestro piso de rinde con más fertilizante. De la misma forma se pudo verificar cuándo y donde las dosis aplicadas no tuvieron la respuesta esperada.

Estos mismos ensayos se deben repetir de manera similar con el propósito de evaluar la siembra variable y la fertilización fosforada que se realiza en el cultivo de maíz. Así se logró afinar año a año las dosis y densidades a utilizar.

Aplicaciones diferenciales de herbicidas, insecticidas, fungicidas, cortes automáticos en pulverizadoras y sembradoras, son algunas de las herramientas disponibles para ir sumando a nuestros paquetes tecnológicos con el mismo objetivo. Debemos considerar a la agricultura de precisión como la suma de tecnologías que actualmente tienen a disposición las empresas agropecuarias para lograr una mayor eficiencia en el uso de los recursos implicados en el proceso productivo.

El autor es administrador general de El Cencerro SA.

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