La transformación de Enzo Pérez para volver a ser un cinco de alta gamaDeportes 

La transformación de Enzo Pérez para volver a ser un cinco de alta gama

De Madrid a Núñez con una breve escala en Punta del Este para fijar conceptos. Pasaron casi diez meses de la final que River le ganó a Boca en la capital española, y Enzo Pérez volvió jugar otro gran partido contra el eterno rival, esta vez en el Monumental y por la ida de las semifinales de la Copa Libertadores 2019. Fue amo y señor de la mitad de la cancha en el 2-0 del equipo de Marcelo Gallardo sobre el de Gustavo Alfaro.

¿Por qué se toma a Madrid como punto de partida? Porque ese 9 de diciembre en el Bernabéu, Pérez empezó a definirse como el 5 del equipo. Había jugado casi al lado de Leonardo Ponzio pero cuando desde el banco de suplentes se ordenó el cambio de Juanfer Quintero por el capitán, Enzo quedó como 5 solo. Y con orden, despliegue, recuperación, presión y buen pase, cumplió un muy buen partido.

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De hecho, tuvo su participación en el segundo gol, el de Juanfer, el que desniveló aquella final. Se adelantó para seguir la jugada en ataque y cuando Esteban Andrada rechazó tras el centro de Pity Martínez, Pérez fue quien capturó ese rebote casi en la medialuna del área rival y con un pase de primera de zurda abrió hacia la derecha para que empezara una nueva jugada que derivó en el gol del colombiano.

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Con Ponzio en baja desde su condición física, Gallardo apostó por Enzo como 5. Y así se lo hizo saber en la breve pretemporada en Punta del Este en enero. Fijaron conceptos y ya en el primer amistoso ante Nacional de Montevideo, Enzo apareció como volante central.

No es una posición desconocida para él, por lo tanto no necesitó de mucha explicación. Es que antes de llegar a River, Enzo Pérez jugó de 5 en Valencia. Pero en aquel momento, a mediados de 2017, Gallardo tenía otros planes para él.

“Enzo viene de jugar como volante central en Valencia pero yo necesito que juegue 20 metros más arriba, delante de Ponzio. Y trabajaremos para que pueda amoldarse, sobre todo desde la parte física porque futbolísticamente puede adaptarse sin problemas por su capacidad y su técnica”, le dijo el Muñeco a Clarín en Orlando, mientras Enzo realizaba su primera pretemporada con el plantel Millonario.

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En aquel enorme complejo, muy cerca de los personajes de Disney, Enzo volvió a sentirse un niño cuando volvió a ver al otro Enzo, Francescoli, su ídolo desde la infancia y a quien le debe el nombre que le puso su padre. Es que los Pérez son fanáticos de River. En esa pretemporada Enzo Pérez volvió a tomarse una foto con Francescoli como lo había hecho ocho años antes cuando lo conoció en el predio de Estudiantes en City Bell. No sería la última.

Enzo Pérez se moría de ganas por vestir la banda roja. Y cumplir el sueño de levantar la Copa Libertadores (que ya había ganado con Estudiantes) con River. No pudo ser en 2017. Su primer semestre en el club tuvo altibajos. Hizo dos goles en el 8-0 a Jorge Wilstermann pero no pudo terminar el partido ante Lanús en la vuelta de semifinales. Se fue lesionado y quedó el sabor amargo por la estruendosa derrota, a la que siguió la polémica frase de “inventaron el VAR”.

Un desgarro casi lo deja afuera de la final de Copa Argentina ante Atlético Tucumán pero se recuperó en tiempo record (13 días), fue titular y terminó siendo figura en aquel encuentro en Mendoza que River ganó 2-1. Así obtuvo su primer título con la banda roja.

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Después llegó la Supercopa Argentina y el sueño de ser campeón ganándole una final a Boca, nada menos. Como buen hincha que es, lo disfrutó el doble. Pero faltaría más. Y llegaría esa Copa Libertadores tan ansiada, también ganándosela al eterno rival. En los festejos en el Bernabéu quedó claro –por si hacía falta alguna demostración más- que Enzo Pérez es fanático de River. Fue, junto al Pity Martínez, la cabeza de los festejos, con ese gorro tipo turbante, rojo y blanco, que quedó para la historia. En el vestuario de la Casa Blanca se tomó otra foto con Francescoli muy especial. Los dos Enzo con la Copa Libertadores. Para enmarcarla.

Ese fanatismo por la banda roja lo lleva a este mendocino nacido el 22 de febrero de 1986 en Maipú, a veces, a realizar gestos excesivos. Como aquel en el estadio Nacional de Lima cuando River empató sobre la hora y los hinchas de Alianza insultaban a los futbolistas Millonarios mientras se retiraban. El los miró y se pasó la mano derecha por el parche bordado en la camiseta que indica que River es el campeón de América. Ese carácter pisciano sí se puede ver, diría algún astrólogo.

En las redes sociales los hinchas de River, lógicamente, le festejaron aquella ocurrencia, como tantas otras. A tal punto que llegaron a instalar –en broma, obviamente- que él es el Community Manager del club, cada vez que la cuenta oficial de la institución realiza algún posteo con doble sentido o contiene algún mensaje más folclórico, apuntado a los hinchas, que institucional, justamente.

Y en el club se hicieron eco de esa situación. Por eso le pidieron a Enzo que fuera protagonista del video institucional por el día internacional del hincha de River, que fue el 28 de septiembre. En el corto, Pérez aparece subiendo desde su celular un posteo por esa celebración a las redes del club.

Volviendo a lo futbolístico, Enzo Pérez reúne una cantidad de atributos que lo convierten hoy en el mejor “5” del fútbol argentino. Orden, quite, ida y vuelta, inteligencia, precisión, capacidad para distribuir el juego, manejo de los tiempos, salida clara y limpia, son algunas de las características que lo transforman en un futbolista cada vez más completo. Cuando tiene que cortar con una falta táctica para que el equipo no quede mal parado también lo hace, a pesar de exponerse a alguna amarilla.

Enzo Pérez incorporó el manual del “5” y así se transformó en una pieza clave del equipo de Gallardo. Y, como esos vinos de alta gama, el paso del tiempo lo mejora. Su actuación en el partido ante Boca por la semifinal de ida de la Copa Libertadores en el Monumental es una prueba irrefutable.

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