De las sonrisas con la UIA a las diferencias por la reforma laboralEconomía 

De las sonrisas con la UIA a las diferencias por la reforma laboral

El caso de Arcor resuena como ejemplo de por qué los industriales se realinearon con Alberto Fernández. Una de las grandes empresas argentinas que opera a nivel global y competitiva en su sector cierra por tercera vez con resultados negativos. La primera vez había sido en 2001. El resto, bajo la gestión de Mauricio Macri.

Los empresarios que se habían mostrado cercanos al Presidente y a las ideas de Cambiemos –de la mano de la promesa de reforma impositiva, fiscal, laboral– terminaron, tras cuatro años, abrazando la promesa de un foco en la recuperación industrial. Terminó pesando más la caída de la actividad –que acumula 15 meses y una pérdida de 140 mil empleos– que la perspectiva de una rebaja en las cargas para las empresas, que incluso aumentó durante el último período.

Todos los integrantes del Consejo Directivo de la UIA se reunieron con Fernández esta semana, en el marco de una serie de reuniones que también llevó a Juan José Gómez Centurión a la sede de Av. de Mayo, aunque las fotos lo dicen todo. De la mesa llena en el cónclave con ex jefe de Gabinete, a una magra convocatoria de seis personas con el ex carapintada.

En la reunión con Alberto estuvieron Santiago Cafiero, Cecilia Todesca y Matías Kulfas. A su lado se sentó David Uriburu, de Techint. La buena sintonía resaltó, sobre todo, en las sonrisas que intercambió el candidato a presidente por el Frente de Todos con Miguel Acevedo, el titular de la UIA y representante de AGD, Aceitera General Deheza, de Roberto Urquía, quien se convirtió en referencia para Alberto y a quien citó, además, en base a sus propuestas económicas. “Si el peronismo vuelve, va a hacer las cosas bien”, le dijo Urquía al diario La Voz del Interior, en una nota donde ponderó cuestiones como la vuelta de un fideicomiso para el aceite que permitió despegar precios internos de los internacionales, algo que buscará hacer Fernández si se lo confirma como presidente el 27 de octubre.

La paz duró hasta ayer, cuando las declaraciones de un lado y otro volvieron a mostrar divergencias sobre la legislación para el trabajo. “La Argentina no necesita ninguna reforma laboral”, dijo Kulfas. “No existen soluciones mágicas para crear empleo”, agregó en declaraciones a AM 750. También Acevedo habló en CNN radio y dijo que Fernández ve la reforma “como algo posible”. También destacó que tiene “una mirada federal sobre las paritarias” para que “no sean iguales en todo el país, para diferenciar el poder adquisitivo de la Ciudad de las provincias.

Fernández se llevó una serie de propuestas para analizar. Hablaron de la baja de impuestos y, como habían pasado pocas horas de que el Indec diera a conocer la pobreza del 35,4% para el primer semestre de 2019, también hizo hincapié en la necesidad de recomponer ingresos y generar políticas sociales.

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