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Incorporan nuevas tecnologías en toda la red de agua potable

Son válvulas de tipo inteligente que permite regular a distancia el flujo y el caudal de agua. Se maneja desde un centro de monitoreo computarizado. Evitará roturas de caños y cortes innecesarios.

Redacción EL DIARIO | [email protected]

La Municipalidad de Paraná anunció la instalación de 42 válvulas inteligentes en la red de distribución de agua potable de la ciudad lo que permitirá una optimización del servicio y una mejor regulación de la presión del caudal.

«Se han intensificado las reparaciones y las cuadrillas están trabajando en todos los turnos», afirmó el intendente Adán Bahl y destacó la incorporación de tecnología para optimizar la red de agua.

«Dentro de 30 días vamos a estar adjudicando lo que es el sistema de red inteligente en la ciudad, que implica la instalación de 42 válvulas que se van a colocar en toda nuestra red sobre las cañerías de 900 a 350 mm». A través de esas válvulas automáticas que se controlan de manera remota con una computadora, detalló, se pueden administrar las presiones y ver entre un lugar y otro la cantidad de agua que circula y si eventualmente hay perdidas.

Actualmente, el sistema se regula con válvulas que se operan manualmente. Eso implica que la regulación se debe operar en el mismo lugar y en muchos casos, para reparar una cañería en una zona se debe cortar el suministro en un área mayor.

Con el nuevo sistema, las válvulas inteligentes se operan desde una central de monitoreo a través de una computadora, que regula también la presión del agua para evitar roturas de caños.

Primera etapa

“Es un sistema de válvulas inteligentes que van en cañerías desde 350 milímetros a 900 milímetros. Es la primera etapa. Nosotros planteamos un plan director del agua que prevé etapas a largo plazo. Vamos de cañerías más grandes a la más chicas, de 900 milímetro a 350 milímetro. Eso está comprendido en la primera etapa. Esto nos permite sectorizar las redes, controlarlas, administrar la presión y el caudal que pasa por las redes”, explicó a EL DIARIO el secretario de Obras Públicas, Maximiliano Argento.

Asimismo, destacó: “Todo eso se va a controlar desde un centro de monitoreo y se va a operar desde ahí. Actualmente se hace de forma manual. Lo que pasa ahora es que es muy difícil manejar eso y provoca consecuencias. Por ejemplo, en invierno hay más roturas de caños que en verano porque hay menos consumo, la presión se levanta y rompe los caños. Con esto se puede controlar, se sabe cuánta agua va, a qué presión y se sectoriza la ciudad. ¿Qué pasa hoy en día? Hay válvulas que no funcionan. Para hacer una reparación menor hay que dejar una gran parte de la ciudad sin agua por horas. El corte de agua para realizar una reparación se hace en el momento, pero cuando se da agua nuevamente lleva mucho tiempo a que la red se estabilice y llegue el agua hasta el final de la red. Entonces, con este sistema se puede sectorizar. Se sectoriza el corte del suministro en la zona en que se hace la reparación y no de media ciudad. Por eso es importante. Es una invención muy grande pero es muy importante. Se trata de una primera etapa. Tenemos prevista una segunda etapa con recambio de cañerías”.

Señaló además, que la próxima semana se haría el proceso de compra de las válvulas y se estarían instalando dentro de un mes.

“Se hace una base de hormigón en donde va la válvula y se conecta con un centro de monitoreo que es donde se recibe la información que envía la válvula y se maneja desde ahí, que va a estar en la planta de Ramírez. Pero se pueda trasladar porque es un centro informático que se maneja online”, completó la explicación.

El traslado de la bomba

La profunda bajante del río Paraná provocó un grave problema en las ciudades ribereñas en el proceso de toma de agua para potabilizar. En Paraná, se afectó la bomba instalada en el muelle que provee de agua a la planta de Bulevar Ramírez que quedó por encima del nivel del río. Eso se solucionó con la construcción de una especie de dique artificial que se llena con la acción de dos bombas. Pero además, el Municipio encaró las obras para llevar esa bomba al otro muelle, donde están las bombas que llevan agua a la planta de calle Echeverría y que toma agua del canal del río y por lo tanto no se ve afectada por las bajantes.

“Vamos a poner otra bomba nueva en el muelle nuevo y vamos a dejar las dos en condiciones de funcionar. La idea es que trabaje la del muelle nuevo pero si en algún momento por algún corte por mantenimiento pueda funcionar la otra. Esperamos que el río el año que viene esté en sus niveles normales, pero con esta bomba nueva nos independizamos de la altura del río para poder dar agua a la ciudad”, aseguró Argento.

Además el funcionario resaltó que si no se hubiese hecho el dique artificial en el muelle viejo, una gran parte de la ciudad habría quedado sin agua hace meses.

“Más o menos en 30 días estará funcionando la bomba en el muelle nuevo. Según los informes, el río va a seguir bajando y se espera que recién se estabilice pasando el verano. Esto es para el largo plazo, pensando en el futuro y se debería haber hecho mucho antes”, señaló. Además, destacó que “al captar en lo más profundo del río, el agua tiene menos sedimentos y se gasta menos insumos de potabilización y menos costo. Por eso tiene muchos beneficios este traslado. Desde que asumimos venimos mirando tanto la altura del río como las proyecciones a futuro. Por eso pudimos hacer todo este tipo de tareas, algunos paliativos como el del dique y otros definitivos, como el traslado. Lo venimos haciendo con los pronósticos extendidos a muchos meses en el futuro”.

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