Si bien siempre existieron las denuncias sin pruebas, con el gobierno de Milei, y todo su discurso de odio, anti derechos y anti feminista, y la publicidad de determinados casos excepcionales, se intenta avanzar con el proyecto de la senadoraΒ Losada, para endurecer las penas, por supuestas falsas denuncias, en realidadΒ para legislar e imposibilitar aΓΊn mΓ‘s el acceso a la justicia de las mujeres. Las falsas denuncias siempre existieron, pero no llegan a ser el 1 % de las denuncias totales, el βyo sΓ te creoβ solo es el aval para una investigaciΓ³n que debe garantizar su profundidad, teniendo en cuenta el principio de inocencia, pero con el compromiso de llegar a la verdad. Con la premisa que la violencia de gΓ©nero no existe, y que en realidad violencia sufrimos βtodosβ, desconocen el patriarcado y sus implicancias reales. El ajuste sobre polΓticas pΓΊblicas contra la violencia de gΓ©nero es sistemΓ‘tico, y hoy genera mΓ‘s casos con menos abordaje posible.
ΒΏLas falsas denuncias o la negaciΓ³n de la violencia machista?
Es evidente que el proyecto en cuestiΓ³n intenta avanzar enΒ la disputa ideolΓ³gica, negando la existencia de la violencia machista y patriarcal, restringiendo aΓΊn mΓ‘s el acceso a la justicia de las mujeres, y partiendo de premisas falsas. El proyecto que pretende βatender a las vΓctimas de denuncias falsasβ, carece de datos concretos que respalden la existencia de un aumento significativo en las denuncias falsas, exceptuando la palabra de los hombres ante la Justicia.
Utilizando los datos del Observatorio de Falsas Denuncias, que es parte de la FundaciΓ³n Ayudar y Crecer, y que registrΓ³ 507 casos entre el 27 de julio y la fecha actual. Pero estos son reportes de personas que afirman haber sido denunciadas injustamente: el 44% por violencia de gΓ©nero, el 38% por abuso sexual infantil, el 25% por impedimento de contacto y el 20% por violencia intrafamiliar. Sin embargo, el propio Observatorio aclara que estos casos no han sido corroborados por la Justicia, por lo que se basan exclusivamente en las declaraciones de los denunciados.
La mayorΓa de los abogados de organismos que atienden estas causas, afirman que no se han identificado que las denuncias falsas sean un fenΓ³meno significativo o recurrente. Es mΓ‘s, son casos excepcionales; lo que sΓ hay algunos casos con faltas de prueba. Esos casos no son falsos, sino que no se ha podido recabar la documentaciΓ³n necesaria.Β Si se ve la utilizaciΓ³n de la victimizaciΓ³n por parte del varΓ³n, diciendo que ha sido denunciado falsamente.
Este proyecto no es un hecho aislado, sino parte de una estrategia mΓ‘s amplia del sistema patriarcal para resistir los avances en derechos de mujeres y niΓ±eces. Lo que enfrentamos no es solo una legislaciΓ³n cuestionable, sino un intento de reconfigurar el acceso a la justicia desde una perspectiva que privilegia la protecciΓ³n de los agresores, enmascarados bajo la narrativa de las βfalsas denunciasβ
La letra chica del proyecto de Losada
La iniciativa propone modificar el CΓ³digo Penal para endurecer sanciones de 1 a 3 aΓ±os de prisiΓ³n para quienes denuncien falsamente un delito, y de 3 a 6 aΓ±os cuando la acusaciΓ³n falsa involucre delitos de violencia de gΓ©nero, abuso o acoso sexual, o violencia contra niΓ±os, niΓ±as y adolescentes. SegΓΊn quienes defienden este proyecto afirman:Β βEs una forma de proteger a todos: atender a las verdaderas vΓctimas de estos delitos y de evitar que vuelvan a existir casos de personas cuya vida se destruyΓ³ por acusaciones falsasβ,
En algunos medios la senadora afirmΓ³: βlas falsas denuncias arruinan la vida de los afectados y sus familias, ademΓ‘s de deslegitimar las historias reales de mujeres que sufrieron violenciaβ, pero paralelamente tambiΓ©n admite que βno hay cifras oficialesβ que cuantifiquen estos casos en la Justicia. No obstante, argumenta que se trata de un fenΓ³meno βen crecimientoβ, basΓ‘ndose en los testimonios de varones que argumentan eso en la justicia, se amparan en el famoso SAP inexistente, y aun con pruebas exigen no ser condenados.
El propio Cuneo Libarona, seΓ±alΓ³ que βSe creΓ³ una concepciΓ³n hipΓ³crita que la mujer no mienteβ, βhermana te creoβ, βte vamos a acompaΓ±ar, tenΓ©s que denunciarβ. βY la mujer mienteβ. A renglΓ³n seguido el mediocre ministro alertΓ³ sobre los βefectos devastadoresβ que, segΓΊn Γ©l, genera el abuso de las denuncias infundadas: βPersonas que terminan en prisiΓ³n por acusaciones falsas y llegan al suicidio; familias destruidas; separaciΓ³n inmediata e injustificada de padres e hijos; pΓ©rdida de reputaciΓ³n social, familiar y laboral, entre otros daΓ±os irreparablesβ.
AmparΓ‘ndose en algunos casos especΓficos y aislados, sin ningΓΊn dato cientΓfico, negando la violencia machista y patriarcal, y fundamentalmente negando las muertes y desastres que sΓ genera esta violencia, en familias enteras y niΓ±eces, lo ΓΊnico que pretende este proyector es obstaculizar el acceso a la justicia y el amparo que esta instituciΓ³n debe dar a un flagelo ya comprobado. Lo que este proyecto enuncia en silencio es el odio a las mujeres, y disidencias, y el fortalecimiento de polΓticas machistas y patriarcales. Desde el feminismo repudiamos las falsas denuncias, si estas se comprueban, porque efectivamente, no solo generan dolor, sino que se pone en funcionamiento un andamiaje judicial al que muchas veces las mujeres no accedemos. Desdibuja nuestra lucha y nuestra pelea, esas causas son mΓnimas, pero no deberΓan existir.
Lo que dicen las cifras
Como sostiene el propio observatorio de falsas denuncias en nuestro paΓs, las mismas no crecen y solo se contabilizan las declaraciones voluntarias de varones que argumentan eso, sin ningΓΊn testeo judicial al respecto. Mientras estas cifras por falsas denuncias, no superan el 1% en el resto del mundo.
Por ejemplo, segΓΊn mediciones de la fiscalΓa general del Estado de EspaΓ±a, en 2021 se presentaron β162.848 denuncias por delitos de violencia de gΓ©neroβ; de ese total, en 41 casos (0,03%) se iniciΓ³ una causa por denuncia falsa, 16 de las cuales terminaron en un sobreseimiento y 1 fue archivada. Es decir, las denuncias falsas comprobadas no llegan a representar el 0,01%.
Es necesario diferenciar entre la βfalsa denunciaβ y la βfalta de pruebasβ y cuestionar si es imprescindible llegar a tener daΓ±os psΓquicos para ser creΓda en la Justicia, ya que esto deshabilita la posibilidad de prevenir un daΓ±o. Las formas de violencia son muchas y no todas dejan las mismas secuelas. Por eso, comprobar la veracidad de las palabras de la parte querellante y de la defendida es una tarea compleja, especialmente en delitos que ocurren en contextos muy privados. Muchas veces las mujeres son aisladas, retenidas, sin posibilidad de documentar esa violencia. Ahora esta situaciΓ³n no es una falsa denuncia, no poder demostrarlo, dejarΓ‘ sin efecto la causa, y aun en estos casos son bajas las cifras. Y, por otro lado, βEl principio de presunciΓ³n de inocencia ya protege a los denunciados; no es necesario legislar mΓ‘s en ese sentidoβ,
En un contexto de creciente y evidenciada violencia de gΓ©nero y femicidios, la Justicia ha implementado progresivamente medidas preventivas como la exclusiΓ³n del presunto agresor del hogar, prohibiciones de contacto con hijos e hijas, Γ³rdenes de restricciΓ³n perimetral y botones antipΓ‘nico. Siempre partiendo de un paradigma compartido la violencia machista y patriarcal es estructural a este sistema, no son casos individuales, ni excepcionales. La regla es que la mayorΓa de las denuncias son reales, y muchas veces fatales.
En Argentina, de cada 1.000 casos de abuso sexual, solo 100 son denunciados, y apenas uno llega a una condena judicial, segΓΊn datos del Ministerio PΓΊblico Fiscal difundidos por AmnistΓa Internacional y otras organizaciones.
UNICEF estima que una de cada 5 niΓ±as y uno de cada 13 niΓ±os son vΓctimas de abuso sexual en Argentina. A pesar de estas cifras alarmantes, el70% de esos abusos son intrafamiliares, βsΓ³lo el 2% de las denuncias por abuso sexual infantil llegan a una sentencia judicial para el agresorβ, este es el verdadero flagelo que tenemos que atender.
Es importante seΓ±alar que βel CΓ³digo Penal ya prevΓ© sanciones por falsas denuncias en los artΓculos 245 (falsa denuncia) y 109 (calumnias e injurias)β. Por lo que se necesita una justicia que actΓΊe con celeridad. Es necesario rechazar este proyecto que solo se enmarca y se entiende en el intento de destruir nuestros derechos conquistados. No lo permitiremos, este es un motivo mΓ‘s para unir estas peleas con las otras y dar una batalla cultural integral por la sociedad que deseamos y soΓ±amos.
