El precio del oro volvió al centro de la escena tras una semana de movimientos moderados luego de una fuerte volatilidad previa. Según explicó el asesor económico, Sebastián Waisgod, el metal precioso se mantiene cerca de niveles técnicos clave: “Se mantiene ahí en torno a los 5.079, 5.080, tiene una resistencia en la zona de 5.100, 5.112”.
El especialista detalló que la reciente caída se vinculó a un aumento en las garantías exigidas en el mercado de futuros de Estados Unidos: “Había mucho apalancamiento, son activos que son apalancados de por sí y entonces se generó ese pedido de elevar las garantías”. Esto provocó una venta masiva que no sólo afectó al oro, sino también a la plata, el cobre y activos de riesgo.
“Se generó una venta masiva, tuvo una caída espectacular, también la plata, el cobre y además esto le pegó a los activos de riesgo en el mercado americano porque al necesitar liquidez para cubrir tuvieron que salir a vender”, explicó.
Oro y petróleo: el termómetro del mundo
Para Waisgod, el análisis no puede limitarse al oro sin contemplar el petróleo. “Tenemos que decir que cuando el petróleo se mueve también impacta la inflación”, afirmó, recordando que el crudo pasó de 55 dólares a fines del año pasado a 65 dólares actuales, una suba del 17%.
En ese sentido, definió con claridad el rol de ambos activos: “El petróleo por un lado mide la actividad económica y la inflación y el oro por otro lado mide el miedo, la desconfianza, la búsqueda de refugio”.
El avance del oro, sostuvo, suele estar asociado a tensiones en el sistema financiero y a conflictos geopolíticos: “Cuando el oro se mueve lo que estamos viendo también son problemas en el sistema financiero y geopolítico, o sea, algo está pasando y bancos centrales que vienen comprando”.
¿Sigue siendo el oro una inversión segura?
Consultado sobre si el oro mantiene su condición histórica de refugio, Waisgod fue cauto. “El oro tiene períodos, ciclos y durante mucho tiempo estuvo lateral y la verdad que no se movía”, señaló, aunque reconoció que en los últimos años “revivió” con una expansión relevante.
Respecto al corto plazo, planteó dudas: “No me queda claro, en lo personal creo que no sé si este año va a tener la misma volatilidad y dinámica”, y anticipó que podría darse una etapa más lateral antes de una eventual segunda fase expansiva hacia 2027.
Aun así, remarcó su carácter defensivo: “Son activos o es un activo un poco más defensivo, no es tan volátil, no paga tasa de interés, pero sí paga tranquilidad en momentos de incertidumbre”.
En comparación con otros metales, advirtió: “El cobre y la plata cuando el oro sube, los metales suben más, pero ojo que cuando bajan, también bajan”.
Finalmente, puso el foco en la Reserva Federal. “La FED este año va a tener que tomar alguna decisión de tasa y bueno, todo depende qué sucede”, explicó. Si las tasas bajan con fuerza, el impacto podría ser significativo; si se mantienen, el oro podría estabilizarse. Además, anticipó que un eventual cambio en la presidencia del organismo en junio “va a afectar no sólo el mercado, sino también activos como el oro”.
