Tras la media sanción en el Senado y su casi segura aprobación hoy en Diputados, la UIA (Unión Industrial Argentina) distribuyó un documento entre sus socios acerca de los «principales problemas que resuelve la nueva ley laboral».
Señala que la ley representa un «cambio estructural, apunta a reducir la litigiosidad, ordenar la relación laboral, mejorar la gobernanza interna de las empresas y devolver previsibilidad a los costos laborales».
En su visión, está «pensada especialmente para resolver los problemas concretos de las PyMES industriales y generar las condiciones para volver a crear empleo formal».
Y menciona que resuelve una serie de distorsiones que, durante años, afectaron especialmente a las PyMEs industriales, deteriorando la productividad, generando litigiosidad y limitando la capacidad básica del empresario de organizar su propia empresa.
Aquí los puntos que destaca la entidad que agrupa a los industriales.
- 1. Gobernanza interna de las PyMEs: La ley introduce reglas más claras sobre la actuación sindical dentro de las empresas. Limita a 10 horas la gestión sindical, acota la protección exclusivamente al delegado y ordena el funcionamiento de las asambleas. Esto reduce el conflicto permanente dentro de las plantas, especialmente en PyMEs donde el impacto de estas situaciones es mucho mayor, y permite que el foco vuelva a estar en la producción y la competitividad.
- 2. Previsibilidad en las indemnizaciones: Se establecen criterios taxativos sobre los conceptos que integran la indemnización por despido, excluyendo rubros que anteriormente se sumaban de manera arbitraria, como ciertos adicionales, vacaciones o aguinaldos. También se fijan parámetros objetivos para la actualización de las indemnizaciones, evitando discrecionalidad judicial y montos imprevisibles. Todo esto genera mayor previsibilidad en los costos laborales y permite a las empresas planificar sin la incertidumbre que generaba la litigiosidad.
- 3. Fondo de cese laboral (FAL): Se crea el Fondo de Cese Laboral, un instrumento clave para dar previsibilidad. En la discusión se logró mantener un aporte del 2,5% para las PyMES y del 1% para las empresas más grandes, porcentajes que reflejan aproximadamente lo que las empresas gastan anualmente en indemnizaciones. De esta manera, la PyME pasa a contar con un fondo específico para afrontar estos costos, con indemnizaciones más controladas y sin el impacto financiero repentino que generaban los despidos en el sistema anterior.
- 4. Reducción de la litigiosidad y ordenamiento del sistema judicial:La ley introduce criterios de actualización unificados, elimina distorsiones y establece cambios en el proceso judicial laboral para mejorar su funcionamiento. Esto apunta a reducir la incertidumbre, los montos desproporcionados y los incentivos a la judicialización, que fueron uno de los principales problemas del sistema anterior.
- 5. Instrumentos contra bloqueos y tomas de planta: Se incorporan herramientas legales para evitar bloqueos y tomas de establecimientos, situaciones que afectaban gravemente la producción, especialmente en empresas de menor escala que no tenían capacidad de resistir conflictos prolongados.
- 6. Fin de la ultraactividad y estímulo a la negociación: La eliminación de la ultraactividad de los convenios colectivos introduce un incentivo real para renegociar condiciones laborales acordes a los nuevos contextos productivos. En caso de no haber acuerdo, se habilita la posibilidad de acuerdos por empresa, lo que promueve una negociación más dinámica y vinculada a la realidad de cada actividad.
- 7. Facultades de organización del empleador:Se fortalecen las facultades del empleador para organizar el trabajo, asignar tareas y estructurar la empresa de acuerdo a sus necesidades productivas. Esto devuelve una atribución básica del empresario, que en el régimen anterior había quedado fuertemente limitada por regulaciones, interpretaciones judiciales y conflictos internos.
- 8. Regulación de servicios esenciales y actividades continuas:Se refuerza el tratamiento de los servicios esenciales y de las actividades con procesos continuos, brindando garantías a sectores donde las interrupciones generan pérdidas productivas irreversibles.
- 9. Combate al ausentismo y ordenamiento del sistema de licencias:Se introducen mecanismos más transparentes para el control de certificados y licencias, reduciendo los abusos y el ausentismo injustificado. Además, se elimina el incentivo económico a faltar sin causa, ya que quien no trabaja no percibe la remuneración correspondiente.
- 10. Banco de horas y flexibilidad operativa:La regulación del banco de horas permite ordenar la jornada laboral de acuerdo a las necesidades productivas, evitando costos adicionales innecesarios y generando herramientas de adaptación.
- 11. Nuevo esquema de responsabilidad en la tercerización:Se corrige el régimen de responsabilidad solidaria en los casos de tercerización. Cuando la empresa principal verifica que el proveedor cumple con todas las normas laborales, deja de ser responsable por indemnizaciones de terceros. Esto brinda seguridad jurídica a sectores como el textil, donde la sub-contratación es parte estructural del proceso productivo.
- 12. Incentivos a la formalización y reducción de costos no salariales:Se incorporan regímenes de incentivo a la formalización laboral, reducción de contribuciones para nuevos contratos y otros instrumentos orientados a bajar el costo no salarial. Estas medidas apuntan a estimular la creación de empleo formal y reducir la informalidad, especialmente en las PyMES.
- 13. Vacaciones: Si bien el período de vacaciones es del 1º de octubre y el 30 de abril del año siguiente, se podrá acordar disponerlas fuera de dicho período. También de mutuo acuerdo el empleador y el trabajador podrán convenir el fraccionamiento de las vacaciones siempre que cada uno de los tramos no sea inferior a 7 días.
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