La Bolsa de Cereales de Entre Ríos analizó el impacto del encarecimiento de los fertilizantes nitrogenados en la próxima campaña de trigo, señalando una fuerte contracción en la rentabilidad para los productores de la provincia.
La Bolsa de Cereales de Entre Ríos, a través de su Sistema Integrado (Siber), analizó la evolución de la relación insumo-producto de los granos frente a la urea. De cara al inicio de la ventana de siembra de trigo en la provincia, el mercado de insumos registra un abrupto encarecimiento de los fertilizantes nitrogenados, influenciado por factores internacionales.
El mercado global de estos fertilizantes registró una disrupción a partir de marzo, vinculada al recrudecimiento de conflictos en Medio Oriente. Interrupciones en rutas marítimas clave, como el Estrecho de Ormuz, sumadas a ataques a infraestructuras energéticas y mayores costos, redujeron la capacidad de exportación. Esta situación se vio agravada por restricciones a las exportaciones de China y la dependencia de mercados como India, configurando un escenario de escasez global que elevó los valores internacionales.
En Argentina, la cadena comercial adoptó una actitud defensiva. Importadores y distribuidores prácticamente se retiraron del mercado ante la dificultad de estimar costos en un contexto de alta volatilidad. Si bien el país cuenta con una planta que abastece cerca del 50% del consumo de urea, la evolución de la relación grano/fertilizante será clave para la próxima campaña.
Según relevamientos del mercado local, en el último mes el precio de referencia de la urea experimentó un aumento del 60%, siguiendo la trayectoria del costo teórico de reposición internacional. En contrapartida, las cotizaciones del trigo en dólares registraron un alza de apenas un 3% en el mismo período, posicionándose en unos 185 dólares por tonelada.
Esta asimetría provocó un severo deterioro en los términos de intercambio para el productor entrerriano. Hace un mes, una tonelada de trigo permitía adquirir 330 kg de urea, mientras que hoy ese poder de compra se redujo a 208 kg, lo que representa una contracción del 36%.
Al trasladar esta situación a la estructura de costos, el efecto sobre la rentabilidad esperada es significativo. Considerando una dosis estándar de 160 kg/ha de urea para Entre Ríos, la inversión en este fertilizante saltó de 88,8 a 142 dólares por hectárea en un mes. Esto implica un costo adicional de 53 dólares por hectárea para quienes no hayan anticipado la compra.
Este encarecimiento impacta en la proyección del margen bruto para la nueva campaña. Bajo el rendimiento promedio provincial de los últimos cinco años, el resultado esperado para productores arrendatarios pasó de ser cercano a cero el mes pasado, a arrojar, con los precios actuales, resultados negativos. Este deterioro se debe a la combinación del aumento del costo de la urea, arrendamientos más caros y una cotización local del trigo en su nivel más bajo en los últimos cinco años.
