Un proyecto iniciado en 2018 por dos docentes en un Centro de Educación Física de la provincia brinda oportunidades deportivas y recreativas a decenas de niños, niñas y jóvenes con discapacidad, destacándose a nivel nacional.
Gustavo Taboada y Cintia Almaraz son los impulsores de una iniciativa de deporte adaptado que comenzó en 2018 en el Centro de Educación Física N° 6 de Entre Ríos, ante la escasez de espacios deportivos para personas con discapacidad. Con formación en prácticas inclusivas, la pareja dio los primeros pasos con propuestas de fútbol inclusivo y atletismo adaptado.
En 2019, el proyecto se integró a la ONG Ateneo Inclusión, lo que permitió ampliar la oferta con actividades recreativas, colonia de verano y natación, abarcando tanto el plano competitivo como el recreativo. Actualmente, entre 75 y 85 participantes semanales, muchos con condiciones como autismo o síndrome de Down, forman parte de las distintas disciplinas.
El trabajo ha tenido frutos en el ámbito competitivo. Deportistas de la ciudad se han destacado a nivel nacional, como Amparo Pérez Núñez, integrante de la selección argentina de deportes para personas con síndrome de Down, o Estefanía Chávez Ocampo, convocada por la Federación de Deportes para Personas Ciegas.
La expansión continuó en 2021 con actividades en el club Juventud Unida, sumando básquet adaptado, básquet en silla de ruedas y boccias. Desde 2019 participan en los Juegos Entrerrianos y los Juegos Nacionales Evita, logrando clasificaciones sostenidas desde 2022 en natación, goalball, vóley sentado y tenis de mesa.
Hoy, el Centro de Educación Física ofrece atletismo adaptado, fútbol inclusivo, iniciación deportiva, tenis de mesa y vóley sentado. Este año será sede del octavo encuentro provincial de recreación y deporte inclusivo, que reunirá a unos 300 participantes de toda la provincia.
Taboada destacó que el trabajo se sostiene gracias a una red que incluye a las familias, profesionales y articulaciones con el Estado, que a veces colabora con el transporte. Ateneo Inclusión otorga becas para que personas de bajos recursos puedan acceder a las actividades.
Según una investigación realizada por Taboada en el marco de su maestría, estas experiencias fortalecen la inclusión, la autonomía y la autoestima. Los viajes a competencias, por ejemplo, son instancias clave donde los participantes ganan independencia y enfrentan nuevos desafíos.
«El deporte es una herramienta muy potente para transformar realidades», sostuvieron los docentes, quienes remarcan la importancia de visibilizar estas propuestas para que más personas se sumen y se sigan construyendo espacios inclusivos.
