La presidenta del Centro de Defensa Comercial e Industrial de Gualeguaychú, Eugenia Garbino, describió un escenario de márgenes ajustados y consumidores que priorizan el precio, en un contexto de competencia con importados y grandes centros comerciales.
“Es más lo que se gasta que lo que entra”, afirmó la presidenta del Centro de Defensa Comercial e Industrial de Gualeguaychú, Eugenia Garbino, al referirse a la situación actual del comercio local. La dirigente señaló que los márgenes de rentabilidad son cada vez más reducidos y que los consumidores priorizan exclusivamente el precio.
Garbino indicó que los comerciantes se ven obligados a sostener promociones permanentes para competir con plataformas digitales. “Estamos dos por uno porque la marca ofrece. Hay que hacerlas porque si no te compran todo por internet. La gente busca barato y cuotas, muchas cuotas, pero barato”, declaró.
La rentabilidad comercial atraviesa un deterioro constante, según la dirigente. “Hay que estar todo el tiempo con promociones de una u otra manera. La rentabilidad cada vez es más chica. Ahora se habla del nuevo concepto de vender más barato. A los negocios que venden marcas se les complica muchísimo esta situación”, sostuvo.
Desde otros sectores también expresan alarma por la aparición de grandes centros comerciales que manejan valores por debajo de los habituales. “También hay quejas de gente que tiene bazares. No pueden entender los precios que manejan estos nuevos centros. Afirman que esos precios de costo son imposibles de encontrar. Además, estos negocios sólo aceptan efectivo”, señaló Garbino.
La presidenta del Centro de Defensa Comercial advirtió que la situación genera una competencia desigual que castiga a quienes cumplen con sus obligaciones fiscales y laborales. “Es una locura. El comercio que paga lo que corresponde la está pasando mal”, afirmó.
Garbino reconoció que las formas de vender cambiaron y que los empresarios locales deben adaptarse. “Sabemos que las formas de vender cambiaron. Hoy muchísimas cosas son online y entendemos que hay que reinventarse”, expresó. No obstante, consideró que “la competencia desleal, casi no regulada, agrava aún más la situación”.
Las dificultades del sector quedaron reflejadas en un mensaje difundido en redes sociales titulado “Dos vidrieras menos, pero dos historias que siguen”. La publicación hace referencia a los cambios anunciados por dos emprendimientos locales, Zona Fit y Olivia, que cerraron sus locales físicos para reconvertir sus modelos de negocio. “Detrás de una persiana que baja hay años de sacrificio, familias que apostaron, empleados, clientes fieles y sueños construidos con muchísimo trabajo”, señala el texto.
