El corredor inmobiliario José María Armandola sostuvo que la modernización del sector debe basarse en la formación profesional y no en su eliminación.
El corredor inmobiliario José María Armandola publicó una columna de opinión en la que analiza la modernización del mercado inmobiliario y el rol de la profesión. En el texto, Armandola afirmó que “el mundo cambió, la tecnología avanza a una velocidad inédita y la profesión inmobiliaria debe transformarse para estar a la altura de las demandas de la sociedad”.
Armandola señaló que “la verdadera discusión no es si debemos elegir entre resistencia o innovación”, sino “si la innovación debe construirse sobre una profesión sólida o sobre la desaparición progresiva de la profesión misma”. Explicó que quienes impulsaron la colegiación inmobiliaria en Entre Ríos trabajaron para “proteger a la sociedad” y no para “construir una estructura corporativa destinada a proteger privilegios”.
El corredor indicó que “detrás de una operación inmobiliaria existen aspectos jurídicos, económicos, urbanísticos, registrales, tributarios, contractuales y humanos que afectan directamente el patrimonio” de las personas, por lo que la profesionalización fue “una necesidad social”.
Armandola coincidió en la importancia de incorporar inteligencia artificial, automatización, marketing digital y análisis de datos, pero sostuvo que “la inteligencia artificial no elimina las profesiones. Las transforma. Y para transformarlas se necesita más formación, no menos”. Afirmó que “cada revolución tecnológica elevó los requisitos de capacitación de las profesiones en lugar de eliminarlos”.
En ese sentido, propuso “actualizar la currícula, modernizar los contenidos, crear sistemas permanentes de capacitación para los matriculados” y “construir una formación continua que acompañe la velocidad de los cambios, pero siempre desde una profesión, siempre desde una base académica”.
El corredor también expresó que “cuando una sociedad comienza a abandonar la exigencia de formación para ejercer profesiones, inicia un proceso de deterioro institucional mucho más profundo”. Añadió que las profesiones son “uno de los grandes mecanismos de movilidad social” y que “cuando desaparecen los estándares profesionales, no triunfa la igualdad, triunfa la ley del más fuerte”.
Armandola sostuvo que “las sociedades más avanzadas del mundo son simultáneamente innovadoras y profesionalizadas” y que “la cuestión no es elegir entre una cosa o la otra, sino integrarlas”. Afirmó que los colegios profesionales son “instituciones creadas para organizar una actividad, defender estándares de calidad, promover la capacitación y representar a un sector ante los poderes públicos” y que cuando se debilitan “no se fortalece la libertad, se fortalece la concentración”.
Finalmente, el corredor señaló que el desafío de los dirigentes actuales es “modernizar conocimientos, actualizar la formación, incorporar todas las herramientas tecnológicas disponibles, promover la innovación, estimular nuevos modelos de gestión, pero simultáneamente defender la profesión, la colegiación, la capacitación obligatoria y la exigencia de una carrera de grado para ejercer la actividad”. Concluyó que “el futuro pertenece a quienes son capaces de innovar sin destruir, de modernizar sin desprofesionalizar, de transformar sin desmantelar”.
