En el marco del Día del Árbol Entrerriano, la Escuela Soler de Paraná recibió ejemplares de especies nativas, entre ellas un viraró, árbol en peligro de extinción. La actividad fue coordinada por la Municipalidad y contó con la participación de la comunidad educativa.
En coincidencia con el Día del Árbol Entrerriano, celebrado el 28 de julio, se plantaron en la Escuela Soler de Paraná ejemplares de aromito, bauhinia forficata (conocida como pezuña de vaca, de flores blancas) y ruprechtia laxiflora o viraró, un árbol en peligro de extinción propio de la costa del río Paraná.
La acción se realiza junto a distintas instituciones y organizaciones de la comunidad, con quienes se coordinan las plantaciones en diferentes puntos de la ciudad.
Emanuel Maín, ingeniero de la Unidad Ejecutora Municipal en el área de Dirección de Asesoría Ambiental, explicó la importancia de la acción: «Se pone en valor lo que significa el plantado del arbolado, el cuidado del ambiente y la generación de sombra».
Elizabeth Rodríguez, técnica universitaria en Producción Vegetal Intensiva, detalló el trabajo que se realiza desde el vivero municipal: «Nos encargamos de la producción del arbolado, de especies nativas y exóticas».
Rodríguez explicó los cuidados que requieren los ejemplares recién plantados: en otoño e invierno el riego se realiza una vez por semana, mientras que en primavera —por las altas temperaturas registradas en los últimos años— el riego debe ser prácticamente diario, salvo cuando llueve. Pasados los dos primeros años, el árbol arraiga y ya se sostiene con la lluvia y la adaptación al ambiente.
El director de la Escuela Soler, Sergio Segura, valoró la actividad y su aporte a la formación de los estudiantes: «Es una buena oportunidad para reponer los árboles añejos y también permite aprender y compartir conocimiento con los alumnos».
