Trabajadores, muralistas, vecinos y otros actores fueron reconocidos este martes en el Museo de la Ciudad, en el marco del 40° aniversario del programa que interviene murales en espacios públicos y privados de Paraná.
El programa municipal Todas las Manos celebró su 40° aniversario con un acto realizado este martes en el Museo de la Ciudad de Paraná. Durante la jornada, se reconoció a trabajadores, muralistas, vecinos y otros actores que participaron en la iniciativa, que continúa incorporando murales al paisaje urbano.
El programa intervino paredes de espacios públicos y de inmuebles privados cedidos para tal fin, a lo largo de cuatro décadas, con imágenes, personajes y acontecimientos relevantes de la ciudad.
El secretario de Educación, Cultura y Convivencia Ciudadana, Rubén Clavenzani, destacó la trayectoria del programa y el aporte de los artistas que participaron durante este período, algunos con “visiones futuristas de la ciudad que queríamos”, según expresó. Clavenzani recordó a artistas que formaron parte de Todas las Manos, entre ellos Celia Schneider, Carlitos Asaín, el Negro Medrano y Peterson, uno de los iniciadores del programa.
El funcionario sostuvo que la continuidad de la iniciativa está vinculada al valor de las artes visuales como forma de “conservar la memoria” y señaló que se trata de “un programa que funcionó y que, con este arte, ha reflejado años de la ciudad, años de historia, y que representa un homenaje a la memoria”.
La directora de Museos y Patrimonio Histórico, Gisela Bahler, destacó la elección del espacio para reunir y mostrar ese recorrido, y reconoció que los murales “han embellecido los espacios, y le han puesto contenido histórico con relatos de la historia e identidades de la ciudad”.
El subsecretario de Cultura, Joaquín Arijón, agregó que “hay un tinte colectivo donde muchísima gente ha intervenido, y también con un criterio artístico y con un criterio comunitario”. Además, puso el acento en la “dimensión colectiva” del programa y en el “vínculo que fue construyendo con la comunidad”.
El director del programa Todas las Manos, Sergio Damonte, habló desde su experiencia y desde el vínculo construido con los artistas y las comunidades. “Cuando uno pasa una pincelada por un mural es hasta mágico. Hay un factor mágico en el hecho de intervenir una pared con pintura, y generar una idea que represente el corazón de ese barrio, donde el vecino se encuentra identificado”, expresó.
