El Instituto Sedes Sapientiae fue sede del 36º Encuentro Diocesano de Jóvenes, que incluyó reflexiones, música y una misa de cierre con la cantante Verónica Sanfilippo.
El evento, que tuvo como escenario al Instituto Sedes Sapientiae, comenzó con la bienvenida en el Santuario de Nuestra Señora de Lourdes, encabezada por el obispo Héctor Zordán. Desde allí, los jóvenes iniciaron un camino compartido que culminó con la Misa de cierre en la parroquia Santa Teresita, seguida por la presentación de la cantante católica Verónica Sanfilippo, cuya música cerró la jornada en un clima de profunda espiritualidad.
Durante el día, la reflexión y el intercambio fueron protagonistas. La charla central estuvo a cargo de la docente y rectora del Instituto, Marisa Menta, quien invitó a los jóvenes a mirar su realidad con esperanza y compromiso. A su vez, el grupo de música católica “Sinodal” aportó alegría y energía, conectando con lo espiritual y despertando recuerdos en muchos asistentes.
El presbítero Juan Pablo Martinolich, responsable de la Pastoral de la Juventud, destacó la emoción del balance: “Estoy muy feliz por todo lo que se ha gestado, por todo lo que hemos trabajado como equipo. Fue un lindo encuentro con Jesús, el mismo que cuida nuestra vida”. El encuentro no solo convocó a jóvenes de toda la diócesis, sino también a participantes del Uruguay, quienes llegaron acompañados por el padre “Puky” Escobar, dándole un carácter fraterno y regional.
Bajo el lema “Cuidas mi vida joven”, la propuesta surgió de las inquietudes de los propios jóvenes, quienes participaron en encuestas para definir la temática. “Ellos plantearon cómo Dios cuida nuestra vida frente a los desafíos actuales”, explicó Martinolich, destacando el protagonismo juvenil. Otro momento significativo fue el reencuentro con la banda “Sinodal”, que animaba los encuentros en su juventud.
Detrás de cada instante hubo un trabajo silencioso pero fundamental. Martinolich agradeció a las comunidades, voluntarios y al municipio local. “Esto es fruto de un gran trabajo en equipo”, subrayó. Al cerrar la jornada, quedó una certeza compartida: la de una juventud que, en medio de los desafíos, busca sentido, comunidad y fe.
