La Catedral San José de Gualeguaychú comenzó una renovación de su fachada mediante hidrolavado, devolviendo al edificio su aspecto original tras años de acumulación de suciedad.
La Catedral San José de Gualeguaychú atraviesa una renovación visible desde sus primeras horas: equipos de hidrolavado trabajan sobre la fachada de cemento a la vista, devolviendo al edificio su aspecto original tras años de acumulación de suciedad en el frente y las imponentes torres. «Un cambio que esperábamos hace mucho y que ya se empieza a notar», expresaron miembros de la comunidad religiosa. Las tareas, que contemplan la totalidad de la fachada principal, se desarrollan con normalidad y sin afectar las actividades habituales del templo. En paralelo, en la esquina del mismo predio que albergó al ex cine Palma, una empresa avanza con trabajos de puesta a punto del edificio y, en el marco de ese convenio, se acordó el hidrolavado completo de la fachada del templo. La Catedral, declarada patrimonio diocesano, posee una rica historia artística: pinturas de techo a cargo de Arturo Rogel Blanché, Italo Piccioli y Víctor Versaye, y una imagen de la Virgen del Rosario tallada en cedro por indios paraguayos en 1777.
