El Centro de Información, Asesoramiento y Asistencia Toxicológica de la provincia reportó 19 casos en lo que va de 2025, y alerta sobre la importancia de la prevención ante un gas que no tiene olor ni color.
Este año ya se registraron 19 intoxicaciones por monóxido de carbono en la provincia de Entre Ríos, según datos del Centro de Información, Asesoramiento y Asistencia Toxicológica, dependiente de la Dirección General de Epidemiología. A nivel nacional, se estima que más de 4.000 personas se intoxican y 200 mueren por año a causa de este gas venenoso, todas ellas muertes prevenibles.
En la provincia, los casos vienen en aumento: en 2022 se registraron 23 intoxicaciones; en 2023, 38; en 2024, 67; y en 2025, 86. En lo que va del año, hasta la primera semana de mayo, ya suman 19.
La referente del centro, Analía Corujo, destacó la importancia de evitar el uso de artefactos no diseñados para calefaccionar, como hornallas y hornos. También subrayó la necesidad de controlar la correcta instalación del calefón, los tirajes y salidas de calefactores, y de realizar las revisiones con un gasista matriculado. En todos los casos, es esencial que la llama sea azul.
Los grupos más vulnerables ante la inhalación de monóxido de carbono son los niños, las personas mayores, los pacientes con enfermedades crónicas (cardíacas, respiratorias o anemia) y las mascotas. También es potencialmente peligroso para embarazadas, debido a las secuelas neurológicas graves que puede ocasionar.
Los síntomas van desde náuseas y dolor de cabeza hasta pérdida de conciencia, y pueden confundirse con intoxicaciones alimentarias o síntomas gripales. Una de las características propias de la intoxicación por monóxido es la claudicación muscular.
La prevención y la ventilación de los ambientes son claves para enfrentar a un gas venenoso, sin color ni olor, no irritante y menos denso que el aire. Se recomienda dejar siempre alguna abertura de al menos 5 cm donde haya artefactos con combustibles que consumen oxígeno, con o sin llama. En caso de utilizar braseros o estufas a kerosén, se deben encender y apagar en el exterior y retirarlos del ambiente antes de acostarse.
