En la celebración del Tedeum por el 25 de Mayo, el obispo de Gualeguaychú, Héctor Zordán, pronunció un mensaje centrado en la esperanza, el diálogo y la construcción colectiva, evitando referencias partidarias o confrontativas.
El obispo de Gualeguaychú, Héctor Zordán, presidió el Tedeum del 25 de Mayo en la catedral de la ciudad, con un discurso que priorizó la esperanza y el rechazo a la confrontación política. Durante su homilía, Zordán afirmó que convertir esta celebración en “una tribuna de oposición” o en un espacio de “presión política” implica desnaturalizar su esencia religiosa y comunitaria.
El obispo recordó que el Tedeum nació ligado a la gesta emancipadora de 1810 y sostuvo que el acto debe ser un “espacio de encuentro entre hermanos”. En su mensaje, Zordán destacó la necesidad de reconstruir vínculos sociales dañados por la confrontación permanente y mencionó la frase “la Patria es un don, la Nación es una tarea”, como convocatoria a la responsabilidad colectiva.
Zordán reivindicó principios como la honestidad, la cultura del trabajo, el valor de la palabra dada, el respeto por la justicia, la democracia, el republicanismo y el bien común. También incorporó conceptos como la inclusión, el respeto por la diversidad y el cuidado de la intimidad y el buen nombre de los demás.
Sin mencionar actores concretos, el obispo cuestionó “la crítica implacable”, “el insulto agresivo y descalificante”, la costumbre de “vivir de los otros” y las actitudes de cerrazón que impiden construir consensos. Propuso una esperanza activa, entendida como motor de transformación social.
Zordán también se refirió a la realidad económica y social de muchas familias argentinas, destacando a quienes “siguen adelante apostando por un futuro mejor” pese a las dificultades para cubrir las necesidades básicas, y el esfuerzo cotidiano de educadores, trabajadores y familias.
La ceremonia contó con la presencia del gobernador Rogelio Frigerio y la vicegobernadora Alicia Davico. El obispo evitó referencias directas a las gestiones de gobierno, pero su prédica colocó temas como la necesidad de acuerdos, la responsabilidad política y el desafío de reconstruir la confianza social.
En otro tramo, Zordán recuperó frases del Papa Francisco sobre la esperanza, la juventud espiritual y la capacidad de atravesar “las noches más oscuras”, ubicando la homilía en una línea eclesial centrada en el diálogo, la inclusión y la cultura del encuentro.
El discurso del obispo de Gualeguaychú estuvo orientado a ofrecer una lectura de largo plazo sobre la crisis argentina, evitando profundizar antagonismos o señalar culpables concretos.
