La provincia de Entre Ríos pondrá en marcha un nuevo esquema de compra centralizada de alimentos para comedores escolares, con el objetivo de garantizar un estándar nutricional uniforme y mejorar los controles sobre los recursos públicos.
La ministra de Desarrollo Humano, Verónica Berisso, anunció que Entre Ríos implementará un nuevo sistema de provisión de alimentos para casi mil comedores escolares. La decisión se basa en la premisa de que una alimentación adecuada es necesaria para que los estudiantes puedan aprender y desarrollarse.
Berisso declaró: «Para que un chico pueda aprender, concentrarse y desarrollar plenamente sus capacidades necesita una alimentación adecuada. En muchos hogares, además, lo que brinda la escuela no sólo complementa la alimentación familiar, sino que contribuye a cubrir déficits nutricionales». Agregó: «Por eso, el gobierno provincial asumió el compromiso de garantizar que cada peso destinado a los comedores escolares se traduzca en alimentos de calidad, definidos bajo criterios nutricionales y con mayores controles por parte del Estado».
El cambio responde a un diagnóstico sobre las limitaciones del sistema anterior, basado en compras descentralizadas mediante tarjeta. Según el gobierno, esa modalidad impedía garantizar uniformidad en la calidad nutricional y generaba diferencias entre escuelas. Con la compra centralizada, el Estado provincial definirá previamente los productos, establecerá requisitos técnicos y de calidad, y controlará su cumplimiento.
La implementación fue precedida por un proceso licitatorio. La empresa adjudicataria cumplió con los requisitos técnicos, administrativos y de calidad establecidos en el pliego. El nuevo sistema también busca fortalecer la trazabilidad y los mecanismos de control sobre el uso de los recursos públicos.
«Optimizar el sistema nos permite administrar mejor los recursos para que cada peso destinado a los comedores se traduzca en alimentos adecuados y en una mejor prestación para los estudiantes», expresó Berisso. Y añadió: «Garantizar un estándar nutricional representa un mayor esfuerzo económico, pero constituye una decisión estratégica, porque invertir en alimentación es invertir en aprendizaje, desarrollo e igualdad de oportunidades».
Otro cambio relevante apunta a aliviar la carga administrativa de directivos y docentes, que antes debían gestionar compras y logística. Con el nuevo esquema, esas tareas pasarán a ser responsabilidad del Estado. La medida forma parte de una transformación más amplia de la política alimentaria escolar, que incluye la profesionalización del personal de cocina, la digitalización del sistema de gestión y la reorganización del servicio de desayuno al inicio de la jornada.
El director de Comedores, Lautaro Azzalini, sostuvo: «Esta decisión no implica desconocer el compromiso y el trabajo que durante años sostuvieron directivos, docentes, cocineros y comunidades educativas. Por el contrario, busca brindarles mejores herramientas, reglas claras y un Estado que asuma las responsabilidades que le corresponden».
