Un estudio realizado en la provincia de Entre Ríos indica que el 55,2% de los encuestados utiliza el sueldo anual complementario para cancelar compromisos financieros, mientras que solo el 3,8% lo emplea para vacaciones.
Un informe denominado «Aguinaldos empeñados» reveló que el 55,2% de los entrerrianos destina el aguinaldo al pago de deudas. El estudio fue realizado entre el 25 de junio y el 8 de julio sobre una muestra de 403 personas mayores de 18 años de la provincia, en su mayoría de Paraná, mediante relevamientos presenciales y virtuales.
Según el informe, el aguinaldo dejó de utilizarse mayoritariamente para vacaciones, ahorro o compra de bienes y pasó a convertirse en una herramienta para afrontar compromisos financieros. Actualmente, el 55,2% lo destina a cancelar deudas, el 21,3% lo utiliza para ahorro o inversión, el 15,3% para consumo en general, el 3,8% para vacaciones o recreación y otro 3,8% para adquirir bienes.
El relevamiento también muestra que el 76,1% de los encuestados modificó el destino que le da al aguinaldo respecto de años anteriores. En ese sentido, antes predominaban las vacaciones y actividades recreativas (33,2%), el ahorro o la inversión (24,2%) y la compra de bienes (20,9%), mientras que solo el 11,8% lo destinaba al pago de deudas.
El trabajo además advierte diferencias en el alcance del sueldo anual complementario entre los sectores público y privado. En el ámbito estatal, el 89,4% de los trabajadores cobra aguinaldo, mientras que en el sector privado el porcentaje desciende al 62,3%, lo que implica que uno de cada tres empleados privados no percibe este derecho laboral.
En cuanto a la percepción sobre la situación económica personal, el 65,7% de los encuestados afirmó que hoy se encuentra peor que hace un año, mientras que el 21,9% consideró que su situación se mantiene igual y apenas el 12,4% dijo haber mejorado.
En las conclusiones, el informe sostiene que el creciente endeudamiento de los trabajadores no solo deteriora el poder adquisitivo de las familias, sino que también repercute sobre el consumo y la actividad económica. (APFDigital)
