Informe de la UNER advierte sobre impacto de crecidas de ríos y El Niño en la economía de Entre Ríos

0
15
Río Uruguay crecido en la costanera de Concordia, Entre Ríos

Un informe del Centro de Investigaciones Económicas de la Facultad de Ciencias Económicas de la UNER señala que las crecidas de los ríos Paraná y Uruguay y la posible consolidación de El Niño afectarían la infraestructura rural y urbana y las principales cadenas de valor provinciales.

Entre Ríos atraviesa un escenario de alerta hidrometeorológica, según el Informe N.º 67 del Centro de Investigaciones Económicas de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad Nacional de Entre Ríos (UNER), elaborado por los investigadores Germán Orsini, Nadia Flores y Erica Martínez. El documento indica que la combinación de tormentas severas a corto plazo y la probable consolidación del fenómeno climático El Niño hacia la temporada estival de 2026-2027 podría desencadenar crecidas en los ríos Paraná y Uruguay, afectando la infraestructura rural y urbana y la continuidad de las principales cadenas de valor provinciales.

El estudio sostiene que las precipitaciones intensas y las inundaciones prolongadas generarían consecuencias directas en el transporte, la logística, la recolección de materias primas y el empleo regional.

Crecidas en desarrollo y evacuaciones en Concordia

El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) mantiene alertas por tormentas fuertes con ráfagas y caída de granizo en la región, con proyección de un trimestre (agosto-octubre de 2026) con acumulados de lluvia superiores a la media histórica.

La cuenca del río Uruguay es el frente más comprometido: en Concordia el río alcanzó los 11,25 metros y continúa en ascenso, lo que obligó a realizar evacuaciones preventivas y a interrumpir el tránsito en zonas de la costanera.

El informe cita análisis sobre patrones climáticos globales de Brat (2026) que señalan: «Se vincula con la alteración y combinación de los patrones meteorológicos globales que favorece al desarrollo de tormentas intensas y precipitaciones persistentes que pueden extenderse durante meses, lo cual puede provocar que las masas de agua acumuladas puedan tardar semanas o incluso meses en escurrir hacia el mar, prolongando significativamente el período de anegamiento».

Impacto en ganadería, agricultura y apicultura

Entre los sectores con nivel de riesgo más elevado se destaca la ganadería. La evacuación y reubicación del ganado asentado en las zonas bajas e islas del Delta del Paraná (como en el departamento Islas del Ibicuy) ya comenzó. La imposibilidad de utilizar las islas como área de pastoreo obliga a reemplazar el alimento natural por suplementación con rollos de alfalfa, incrementando los costos operacionales. En paralelo, en la cuenca tambera de departamentos como Nogoyá, el anegamiento de los caminos rurales paraliza o retrasa la recolección diaria de leche cruda.

La apicultura y la citricultura afrontan riesgos similares. En la apicultura, el aumento del nivel del agua causa la pérdida de apiarios y dificulta las floraciones clave. En la producción cítrica del noreste entrerriano, los excesos hídricos generan asfixia radicular, pudrición de frutos y proliferación de hongos.

Respecto a los cultivos tradicionales, las lluvias fuera de norma complican la cosecha fina de trigo y cebada y amenazan con retrasar la siembra de la campaña gruesa (soja y maíz).

Pérdidas en turismo y economía costera

El impacto socioeconómico alcanza a las ciudades ribereñas. El corredor turístico de la Costa del Río Uruguay —que integra localidades como Colón, Concordia, Federación, Concepción del Uruguay y Gualeguaychú— registró ingresos récord en la temporada estival de 2026, superiores a los 305.000 millones de pesos. La proyección de un fenómeno de El Niño extendido entre seis y ocho meses genera incertidumbre y cancelaciones masivas.

El sector comercial gastronómico de la ribera es uno de los primeros en sentir el impacto. Testimonios recogidos en la costanera de Concordia a comienzos de agosto de 2026 indican: «Las ventas ya están en la mitad de las del año anterior», según comerciantes del paseo costero, quienes añadieron que los hoteleros aguardan las previsiones de la Comisión Técnica Mixta de Salto Grande.

Asimismo, el informe advierte sobre repercusiones a mediano plazo para los emprendimientos de la zona: «Un local cerrado a causa de una inundación no genera ingresos mientras persiste la crecida, al tiempo que puede enfrentar costos adicionales asociados a la limpieza, reparación y reposición de mercadería e infraestructura».

Minería, avicultura y pesca artesanal

El informe académico resalta impactos indirectos sobre otras actividades estratégicas:

  • Minería de arena silícea: en la zona del río Paraná y el departamento Islas del Ibicuy, la subida del río y el anegamiento de accesos frenan la extracción de arena para la industria de la construcción, el vidrio y la provisión para la actividad hidrocarburífera en Vaca Muerta.
  • Avicultura: el deterioro de los caminos rurales dificulta el envío diario de alimentos balanceados y pollitos bebés, además de complicar el transporte de aves adultas hacia los frigoríficos. Los cortes de luz por tormentas aumentan el riesgo de mortalidad en galpones por falta de ventilación.
  • Pesca artesanal: el arrastre de camalotales y residuos destruye artes de pesca y dificulta la captura de especies como el sábalo y la boga.

Frente a la vulnerabilidad detectada, el informe del CIEFCE enfatiza la necesidad de contar con planificación estatal y presupuestaria adecuada para contener los daños sociales y productivos de una contingencia climática que podría prolongarse durante los próximos meses.