Yankı Erel, el tenista turco que se enfrentará a Argentina en la Copa Davis, campeón de Wimbledon junior y sorprendido por la superficie

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Yankı Erel, tenista turco, durante un partido de Copa Davis

El single 2 de Turquía, Yankı Erel, palpitó la serie del próximo fin de semana en Neuquén. En 2018 ganó el título de dobles junior en Wimbledon, jugó en Buenos Aires y expresó su admiración por Lionel Messi.

En Turquía, un país de unos 87 millones de habitantes, el fútbol, el básquetbol y el voleibol son los deportes que históricamente generan mayor efervescencia. El tenis tiene una tradición menor, aunque cada vez está teniendo mayores adeptos. Una buena responsabilidad de esa promoción actual recae en las jugadoras Zeynep Sonmez (24 años, 48° del ranking WTA en julio pasado) y Çağla Büyükakçay (36 años, la primera turca en ganar un título WTA, en Estambul 2016). Entre los hombres, el ya retirado Marsel Ilhan fue top 80 (77° en 2015): es el jugador con más éxitos en el equipo turco de Copa Davis (31) y ganó (siete) partidos en cuadros principales de Grand Slams.

Estambul, no hace tanto tiempo, fue escenario de un ATP 250 durante cuatro años seguidos: 2015 (logrado por Roger Federer), 2016 (el campeón fue Diego Schwartzman), 2017 y 2018. Además, Antalya, ciudad de la costa mediterránea, es un escenario habitual de torneos (ex) Futures, la tercera categoría profesional.

Hoy, el equipo de Copa Davis de Turquía que este sábado y domingo se medirá con la Argentina en el estadio Ruca Che de Neuquén, por un lugar en los Qualifiers 2027, ocupa el puesto 33° en el ranking de la Federación Internacional de Tenis. Uno de los convocados por el capitán Erhan Oral (535° en 1999; en el cargo desde enero de 2025) ya sabe lo que significa jugar en la Argentina. Es Yankı Erel, de 25 años y actual 329° del ranking ATP: participó -en singles y dobles- de los Juegos Olímpicos de la Juventud 2018, en el Buenos Aires Lawn Tennis Club. Sudamérica no le resulta un lugar ajeno: en 2016 viajó a Brasil para competir en un torneo escolar y, en 2022, jugó una serie de Copa Davis en Bogotá, frente a Colombia.

Nacido en Tekirdağ, en el noroeste de Turquía, es zurdo, de revés de dos manos y comenzó a jugar al tenis a los seis años, por sugerencia de sus padres, que practicaban el deporte. A los años se incorporó a una academia de Estambul. “Los primeros seis meses fueron muy difíciles. Tenía que lavar todo yo mismo, tenía 11 años y cocinaba mi propia comida. Fue muy duro, pero a la vez muy bueno. Aprendí sobre las dificultades de la vida desde muy joven”, contó el jugador que siempre tuvo a Rafael Nadal, Novak Djokovic y Stan Wawrinka como sus preferidos.

Durante su formación, antes de ser profesional, saboreó un momento ilustre e inolvidable: fue en julio de 2018, en Wimbledon, ganando el trofeo de dobles, en pareja con Otto Virtanen (Finlandia).

“El trofeo de Wimbledon es realmente muy valioso para mí, invaluable. Que fuera Wimbledon, en particular, me hizo aún más feliz, porque en nuestro país la gente que no sabe nada de tenis conoce Wimbledon de todas formas. Al ser el torneo más prestigioso del mundo, mi título se volvió aún más especial”, le explicó Erel a LA NACION. Y siguió, con entusiasmo: “Espero que en el futuro surjan más campeones de Wimbledon de nuestro país. Y espero que algún día podamos ser un país como Argentina en tenis: con seis, siete u ocho jugadores entre los 100 mejores, de modo que cuando vayamos a un Grand Slam haya muchos turcos compitiendo en el mismo torneo”.

El título en dobles junior de Wimbledon

No tiene partidos en el ATP Tour (sólo un puñado de clasificaciones no superadas). Posee trece títulos individuales en los (ex) Futures (en M15 y M25), todos sobre superficie dura (dos de ellos, incluso, bajo techo, condición en la que tiene una efectividad del 78.6%).

Erel formó parte del equipo de Copa Davis por primera vez en 2019, aunque debutó en 2020. Desde entonces, suma ocho series jugadas, con un récord de 3-3 en singles y 2-3 en dobles. “La Davis es muy especial. Es una sensación indescriptible, que sólo se puede explicar si se vive”, apuntó Erel, que no ocultó su sorpresa por la elección argentina de la superficie en Neuquén (dura, bajo techo). El capitán nacional, Javier Frana, explicó que lo hicieron porque los jugadores llegaban de la gira norteamericana (sobre cemento) y, luego de la Copa Davis, continuarán en la misma superficie (“Hacer la introducción al polvo de ladrillo para después volver a irse al cemento a Asia…”, graficó).

“Sinceramente, más allá de las explicaciones, como equipo nos sorprendió bastante, porque estábamos pensando exclusivamente en polvo de ladrillo al aire libre. Los argentinos siempre son superiores en tierra, así que nos estábamos preparando en consecuencia. Cuando nos enteramos de la noticia nos quedamos realmente impactados. Si hubiéramos jugado esta eliminatoria en Turquía, nosotros mismos habríamos elegido cancha dura cubierta. Así que, en realidad, nos ha beneficiado: es una superficie que nos gusta”, le reconoció a LA NACION.

Y amplió: “Nos preguntamos por qué eligieron eso. Lo primero que se nos ocurrió fue que, si hubiera habido un torneo ATP en cancha dura cubierta en septiembre, el capitán podría haberlo considerado como preparación. Pero no es el caso, porque vienen Tokio, Pekín, Shanghái, los ATP 500 y Masters 1000 asiáticos al aire libre. Seguimos sin entender por qué hicieron esa elección. Pero, como dije, se convirtió en una gran ventaja para nosotros y por supuesto que intentaremos aprovecharla”.

-¿Qué expectativas tienen para la serie?
-Nos espera una eliminatoria difícil. En cuanto a ranking y experiencia, el equipo argentino está muy por encima de nosotros. Pero la Copa Davis es un partido único, así que tengo muchísima confianza, primero en mí mismo y luego en todo el equipo. Creemos que cualquier cosa puede pasar en cualquier momento. Sí, estadísticamente pueden ser los favoritos; juegan en casa y sabemos que contarán con un gran apoyo del público. Harán todo lo posible por hundirnos y creo que también tenemos que trabajar en eso mentalmente, en la concentración. La eliminatoria será muy dura. Pero en nuestra última eliminatoria contra Serbia me enfrenté a Hamad Medjedovic, que era el número 66° en ese momento, y perdí con cinco match points a mi favor. En la Copa Davis cualquier cosa puede pasar. No soy de los que se obsesionan con el ranking, especialmente en la Davis. Al final, luchás por tu país. Por eso confío en mi equipo. No estamos en Argentina para perder; lo digo de corazón. Vamos a tratar de ganar, y espero que volvamos a casa victoriosos. Porque si vencemos a Argentina, habremos logrado algo histórico para Turquía. Queremos hacer historia. Somos conscientes de ello. Estoy seguro de que daremos más de lo que tenemos.

La condición de zurdo de Yanki Erel motivó al capitán Javier Frana a incorporar a los entrenamientos de Neuquén a un sparring con la misma mano hábil. En este caso fue al catamarqueño Juan Manuel La Serna, de 22 años, 274° del ranking.

-¿Qué valor se le da al tenis en Turquía?
-Lamentablemente, comparado con el fútbol, el básquetbol y el voleibol, el tenis se valora menos. Pero creo que ahora se valora más que antes, porque en el pasado no había mucha gente que conociera o siguiera este deporte y, últimamente, esa cifra ha aumentado mucho. En cuanto al patrocinio, sin duda se necesita más, porque el tenis no es un deporte de equipo, sino individual; cada jugador tiene su propio equipo y eso requiere un gran apoyo financiero.

-¿Tuviste vínculo con jugadores argentinos?
-Sí, en el pasado tuve una amistad con Thiago Tirante y Sebastián Báez, porque pertenecemos a la misma generación. En 2018, en la categoría juvenil, y en 2019, en el circuito Futures, jugamos muchos torneos juntos. En juniors jugué contra Báez en dobles en Wimbledon y Tirante me ganó en el US Open.

-¿Qué conocés de la Argentina más allá del tenis?
-Por supuesto que conozco a Messi, como todo el mundo. Lo que hicieron en el Mundial, ganar la final de Qatar… Argentina está en un lugar increíble en la historia del fútbol. Aparte de eso, conozco la carne; todos en el equipo estábamos deseando comer carne al llegar. Sé que Argentina es un país muy animado y que a la gente le encanta divertirse. Estoy seguro de que tendremos una gran semana.

La serie, desde el sábado

Luego del cimbronazo de febrero pasado, la caída (3-2) ante Corea del Sur de visitante por la primera ronda de los Qualifiers, que estuvo marcada por un mal de ausencias inédito (nueve jugadores se bajaron; los mejores siete singlistas y dos doblistas “titulares”), el equipo argentino de Copa Davis se medirá este sábado y domingo con Turquía, en el estadio Ruca Che de Neuquén, por el Grupo Mundial I, con el objetivo de sostener la categoría y obtener un lugar en los Qualifiers de 2027. Será la primera serie que se disputará en la Patagonia y la Argentina busca alcanzar su victoria número 100 en la competencia (la primera fue en 1926, ante Hungría, por 3-2, en Barcelona).

El sorteo del orden de juego se producirá este viernes, a las 11, en el Centro de Convenciones y Exposiciones Domuyo. La serie comenzará el sábado, desde las 12, con dos partidos de singles. El domingo, a partir de las 11, se jugará el tercer punto, el dobles. A continuación, los otros dos singles (el último se juega sólo si es necesario). Transmitirá TyC Sports.

Se montó una cancha de superficie dura en el estadio Rucha Che. Y el escenario tendrá capacidad para 3000 espectadores.