Residentes de un barrio en la zona norte de la ciudad reportan dificultades en el tránsito peatonal y vehicular tras las precipitaciones, sumado a reclamos por veredas e iluminación pública.
A pesar de trabajos de mejora realizados por la Municipalidad, que incluyeron la colocación de ripio en arterias y la construcción de puentes y alcantarillados, las calles de un sector de la zona norte de la ciudad se convirtieron en un barrial que dificulta el tránsito de vecinos y vehículos tras las lluvias.
Según reportes de residentes, uno de los problemas más graves es la falta de veredas. Al no contar con aceras, las personas deben caminar directamente sobre el barro para movilizarse. Esta situación afecta particularmente a docentes, estudiantes y personas mayores que deben salir a cumplir con sus obligaciones o asistir a turnos médicos.
Incluso los servicios de remis se niegan a ingresar al sector ante el riesgo de quedar atascados, dejando a muchos residentes sin una opción de transporte.
Además del estado de las calles, los vecinos reclamaron la instalación de luminarias en calle Piaggio. La ausencia de iluminación agrava la situación, sobre todo durante la noche, cuando la oscuridad representa un obstáculo más para el desplazamiento en el barrio.
