Bill Gates propone reservar empleos exclusivamente para humanos ante el avance de la IA

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Bill Gates en una conferencia

El cofundador de Microsoft, Bill Gates, publicó un ensayo de casi 6.000 palabras en el que advierte sobre el impacto de la inteligencia artificial en el mercado laboral y propone establecer empleos reservados para personas, además de modificar el sistema tributario.

Bill Gates, cofundador de Microsoft, publicó un ensayo de casi 6.000 palabras en el que aborda el impacto de la inteligencia artificial (IA) en el mercado laboral. En el texto, Gates sostiene que la IA avanza hacia un escenario capaz de transformar profundamente el empleo y propone la creación de empleos reservados exclusivamente para humanos.

La propuesta, denominada “Human Reserved”, plantea que algunos trabajos deberían quedar en manos humanas aunque una máquina tenga capacidad para realizarlos. Gates compara esta idea con las reservas naturales, donde ciertas zonas permanecen protegidas por su valor superior a los beneficios de su explotación.

Entre las tareas que considera candidatas a una protección permanente figuran el cuidado infantil y la participación en jurados. Otras áreas, como la educación y la salud, podrían operar como espacios compartidos, con profesionales humanos que utilicen herramientas de IA para mejorar su productividad.

El ensayo también contempla una protección temporal para ciertos trabajadores. Gates señala que no resulta razonable exigir una reconversión profesional inmediata a personas que dedicaron décadas a un oficio, como quienes tienen 55 años y desarrollaron toda su carrera en la construcción.

En materia tributaria, Gates propone modificar el sistema impositivo. Según su argumento, contratar trabajadores implica asumir cargas laborales, mientras que la adquisición de robots puede recibir un tratamiento fiscal similar al de otros equipos. “El sistema impositivo te empuja a reemplazar personas con máquinas”, escribió.

Su alternativa consiste en aplicar impuestos sobre los robots y sobre los tokens, las unidades que procesan los sistemas de IA. Gates reconoce que se trata de una transformación tributaria de gran magnitud: “Hablo de un cambio al sistema impositivo mayor que cualquiera en mi vida, en el momento de mayor polarización política de mi vida”.

Gates también se refirió a los desarrolladores de IA. Según su visión, los principales referentes del sector conocen los riesgos, pero evitan expresarlos públicamente por temor a perjudicar sus negocios. “Estamos en proceso de cruzar cada uno de esos umbrales”, afirmó, al mencionar límites como la facilitación de armas biológicas, el abaratamiento de ciberataques, la generación de dependencia emocional, la eliminación masiva de empleos y la pérdida de control sobre la tecnología.

El empresario expresó preocupación por la velocidad del cambio: “Lo bueno avanza lento y, salvo los robots, diría que lo malo es inminente”.

Gates estima que, incluso en el escenario más protector, alrededor del 40% de los puestos de trabajo podría quedar dentro de la reserva destinada a los humanos, mientras que el 60% restante no tendría esa protección.

Según Gates, la dimensión del problema explica la necesidad de discutir nuevas reglas antes de que la transformación laboral avance más. “No hay ningún plan para facilitar la entrada a la era de la IA”, sostuvo.

Para el empresario, la discusión ya no pasa solo por cuánto puede hacer una máquina, sino por qué tareas una sociedad decide conservar para las personas, incluso cuando la tecnología pueda hacerlas de forma más rápida o económica.