El Ballet Estable del Teatro Colón presentará el estreno mundial de ‘Principio de éxtasis’, un ballet inspirado en ‘El Aleph’ de Jorge Luis Borges, con coreografía de Goyo Montero, música de Gustavo Santaolalla y la participación de Ricardo Darín como narrador.
El Ballet Estable del Teatro Colón presentará el estreno mundial de Principio de éxtasis, un ballet inspirado en El Aleph de Jorge Luis Borges. La obra, dirigida por Julio Bocca, se ofrecerá en la Sala Principal del teatro del 10 al 20 de septiembre.
La coreografía y dirección están a cargo del español Goyo Montero. La música original es de Gustavo Santaolalla. La escenografía y el vestuario son de Mariana Tirantte. El artista visual Eduardo Basualdo creó obras que funcionarán como personajes. El actor Ricardo Darín participará como narrador a partir del segundo acto.
En la presentación de prensa, Bocca declaró: “Tuve la suerte de conocer a Borges en una de esas reuniones que había antes en lo de Mirtha Legrand, la señora Kodama vino también a mis funciones. Siempre quise tratar de lograr algo así, pero no era fácil tener los derechos”.
Montero expresó: “Soy un enamorado de Borges, lo leí durante toda mi adolescencia y cuando lo hacía pensé que su obra podía perfectamente inspirar un ballet”. Sobre la iluminación, agregó: “La iluminación va a subrayar e incentivar este mundo fantástico tan sugerente, intentaremos hacer una aproximación, una mirada, no algo definitivo, y siempre desde el amor y el respeto de acercarse. Creo que El Aleph es infinito, inabarcable, me siento muy afortunado de poder hacer esta obra aquí en Argentina, es un proyecto de vida”.
Basualdo y Tirantte señalaron que uno de los ejes conceptuales será la sensación de acecho, “aquello que se esconde detrás de una apariencia”. Basualdo detalló: “Vengo de las artes visuales y tengo mucha fascinación por el ritual teatral que se da cuando se apagan las luces, por el hecho de que sea un ritual tan sólido aún funcionando. Para este proyecto coincidimos con Goyo en que debía tener que ver menos con las palabras y más con el misterio: Borges es nuestra mitología”.
En cuanto a la escenografía, Basualdo explicó: “El enfoque de la obra no es naturalista, es simbólico, nuestro trabajo interpreta la casa como habitáculo que esconde profundidades desconmensuradas, el aspecto de casa rural aparece en relación a una cierta protección frágil”.
Santaolalla, responsable de la creación sonora original, comentó: “Me siento muy identificado con la relación de Borges con lo infinito, la memoria, los espejos… Se aborda mucho también en mi música”. Además, adelantó: “Con este trabajo abordo el tango de manera novedosa, sabiendo también de las fuertes opiniones que Borges tenía de él”.
La producción cuenta con música adicional y diseño sonoro de Owen Belton, iluminación de Nicolás Fischtel y reposición coreográfica de Igor Vieira.

