El Gobierno de Estados Unidos respalda a OpenAI en la demanda de The New York Times por derechos de autor

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Edificio del Departamento de Justicia de Estados Unidos en Washington

El Departamento de Justicia de Estados Unidos presentó un escrito ante un tribunal federal de Manhattan en el que apoya a OpenAI en la demanda iniciada por The New York Times. El caso podría definir si entrenar modelos de inteligencia artificial con contenido protegido constituye un uso justo.

El Gobierno de Estados Unidos respaldó a OpenAI en la demanda que The New York Times inició contra la empresa y Microsoft. El caso puede definir el alcance de los derechos de autor en la inteligencia artificial: la disputa se centra en si entrenar modelos con textos protegidos constituye un uso justo.

La intervención del Departamento de Justicia fue presentada el martes por la noche ante un tribunal federal de Manhattan. Según The New York Times, se trata de la primera vez que el organismo fija una posición judicial sobre el empleo de obras protegidas para desarrollar sistemas de IA.

El Gobierno argumentó que restringir esa práctica afectaría el progreso creativo, científico y económico del país. También vinculó la expansión de estos modelos con la prosperidad, la movilidad económica y la seguridad nacional de Estados Unidos.

El Departamento de Justicia sostiene que el entrenamiento transforma las obras originales

El escrito oficial plantea que los modelos de lenguaje no reproducen los artículos en la forma en que fueron publicados. La defensa gubernamental afirma que el entrenamiento convierte grandes volúmenes de textos en un producto diferente, que permite a los sistemas generar respuestas y resolver tareas.

The Associated Press informó que los abogados del Departamento de Justicia consideraron que “las posibilidades creativas y los beneficios públicos” de esa tecnología superan el posible perjuicio competitivo para los medios, las editoriales y otros titulares de derechos. Los representantes del Gobierno señalaron que los modelos están modificando con rapidez la economía y las capacidades de seguridad nacional. Según indicaron, ayudan a las personas a procesar información y extraer conclusiones de hechos que no están protegidos por derechos de autor. El documento añadió que esos sistemas pueden asistir a funcionarios del área de seguridad nacional incluso cuando los hechos fueron transmitidos originalmente en artículos del diario.

La administración de Donald Trump considera que el liderazgo estadounidense en inteligencia artificial forma parte de una prioridad estratégica

Stanley Woodward Jr., fiscal general asociado del Departamento de Justicia, calificó el escrito como “un pronunciamiento histórico de interés” en un mensaje publicado en redes sociales, según The New York Times. El funcionario sostuvo que el presidente Trump considera necesario el dominio de esta tecnología para fortalecer la seguridad nacional y la prosperidad del país. La postura coincide con una política más amplia de la administración, que promovió el crecimiento del sector y expresó reservas ante normas estatales y federales que podrían limitarlo.

De acuerdo con el diario, funcionarios también evaluaron la posibilidad de que el Estado tome participaciones directas en compañías de IA.

The New York Times advierte que la tesis oficial pone en riesgo al periodismo

The New York Times afirmó que el Gobierno se alineó con un grupo de “empresas de inteligencia artificial de billones de dólares”. El periódico sostiene que permitir el uso de contenido sin permiso ni retribución debilitaría la actividad de quienes producen información, cultura y otras obras originales.

“Las empresas de IA simplemente tienen que pagar de manera justa por el contenido que hace posibles sus productos”, dijo Graham James, portavoz del diario, a The Associated Press. El representante afirmó que la coexistencia entre la inteligencia artificial y los creadores es posible si se respeta la legislación de derechos de autor. También sostuvo ante la agencia que habilitar la toma de material sin consentimiento ni compensación afectaría la sostenibilidad del contenido creado por humanos. A su juicio, esas obras son necesarias para una sociedad saludable y para los propios sistemas de IA.

El reclamo del periódico no se reduce al uso de textos durante la etapa de entrenamiento. La demanda, presentada a fines de 2023, acusa a OpenAI y Microsoft de emplear su periodismo para construir productos que pueden sustituir parte de la relación directa entre los lectores y el medio. Mientras el Departamento de Justicia sostuvo que el entrenamiento no equivale a reproducir las obras originales, The New York Times alegó que algunas herramientas generaron fragmentos de sus artículos casi de forma literal. También afirmó que la incorporación de resúmenes de inteligencia artificial por parte de Google, empresa tecnológica, en los resultados de búsqueda redujo ingresos publicitarios asociados a las visitas a las fuentes originales.

OpenAI no respondió a una solicitud de comentarios y Microsoft rechazó hacer declaraciones, según informó The New York Times. Ambas compañías niegan las acusaciones y defienden que el uso de textos protegidos produce resultados transformados.

El litigio reúne reclamos de editores, escritores y músicos

La causa contra OpenAI y Microsoft quedó integrada a otros expedientes promovidos por editores contra empresas de inteligencia artificial ante el tribunal federal del Distrito Sur de Nueva York. Entre quienes presentaron acciones similares figuran New York Daily News, Chicago Tribune, MediaNews Group, Ziff Davis y el Center for Investigative Reporting.

OpenAI también enfrenta reclamos de escritores, entre ellos la comediante Sarah Silverman, por el presunto uso no autorizado de libros en el entrenamiento de modelos. El conflicto abarca obras escritas, imágenes, música y voces. Esta semana, un grupo de músicos demandó a Suno, una empresa que genera canciones con inteligencia artificial. Los artistas acusaron a la firma de usar sus voces e imitar sus estilos sin autorización.

El conflicto por el uso de obras protegidas en el entrenamiento de IA ya produjo acuerdos millonarios en otros casos: en mayo, Anthropic aceptó pagar USD 1.500 millones a autores y editores después de que un juez concluyera que la empresa descargó y almacenó ilegalmente millones de libros protegidos. El fallo puede influir en futuros litigios sobre el uso de obras protegidas para entrenar modelos de inteligencia artificial. El tribunal deberá definir si esa práctica está amparada por el uso justo o si requiere licencias y pagos a los titulares de derechos.