Las ofertas públicas iniciales de las empresas de inteligencia artificial buscan financiamiento para infraestructura tecnológica. Anthropic presentó el filing y OpenAI postergó su salida.
Wall Street se prepara para nuevas ofertas públicas iniciales (IPO), el proceso mediante el cual una empresa privada sale a cotizar y vende acciones en la bolsa por primera vez. El foco del mercado está puesto en dos referentes de la inteligencia artificial: Anthropic y OpenAI.
El antecedente inmediato lo marcó SpaceX: la empresa de Elon Musk esperó 24 años para salir a la bolsa y debutó el viernes 12 de junio. Recaudó más de US$75.000 millones, superando el récord de la petrolera Aramco desde 2019.
Mauricio Villacorta, estratega de Inversión de IOL, evaluó que su paso por la bolsa reflejó volatilidad: en tres ruedas trepó a US$225, luego cayó de forma sostenida hasta cotizar por debajo del precio de colocación a principios de agosto. Tras esa corrección, se recuperó y hoy ronda los US$170.
Los IPO tecnológicos más esperados
Para Paulino Seoane, director de Investment Ideas en Balanz, los IPO de las empresas de inteligencia artificial son algunos de los “más esperados”, dado que su proceso de salida al mercado está avanzado. Si bien rondan nombres como Oura, StubHub, Nscale, RedotPay, estos no tienen fechas definidas para su salida en la bolsa.
La creadora de los modelos Claude llevaría adelante su oferta pública inicial en las próximas semanas: “Anthropic ya presentó el filing para su IPO, que podría ocurrir durante algún momento de noviembre, probablemente durante la semana de Acción de Gracias”, indicó Seoane.
También anticipó que sería la salida a la bolsa más grande de la historia y que superaría a la de SpaceX. “El objetivo de la compañía es colocar acciones por US$100.000 millones”, detalló y destacó que valuaría al total de la compañía en US$2 billones.
En cambio, OpenAI ―compañía dirigida por Sam Altman que creó ChatGPT― optó por postergar su estreno bursátil. Seoane señaló que la colocación quedaría para el primer trimestre del 2027, puesto que prefieren esperar por “mejores condiciones de mercado y mejorar el perfil de seguridad de sus modelos”. Y agregó: “Según las últimas rondas de inversión, la valuación de la compañía presalida a la bolsa es de US$852.000 millones”.
Por qué las empresas deciden financiarse en el mercado de capitales
Pablo Lazzati, CEO de Insider Finance, destacó que a través de una IPO las empresas “pueden acceder a financiamiento sin asumir una obligación de deuda”, ya que obtienen capital a cambio de una participación accionaria. Esto cobra relevancia para las firmas vinculadas a la IA porque necesitan niveles muy altos de inversión para desarrollar infraestructura, capacidad de procesamiento y tecnología.
Villacorta observó que las empresas se vuelven cotizantes en Wall Street por dos motivos principales: capital y liquidez. En el caso de las firmas vinculadas a la inteligencia artificial, explicó que el gasto en cómputo ―la compra masiva de chips especializados y el mantenimiento de la infraestructura de servidores necesaria para que operen los modelos de IA― supera el límite práctico de las rondas privadas, por lo que el mercado público ofrece montos inalcanzables en el ámbito cerrado. Además, se amplía la base de inversores y las acciones cotizadas sirven como “moneda” para hacer adquisiciones y retener talento.
“La contracara es que cotizar obliga a justificar un precio todos los días”, advirtió el analista. Si bien las compañías de IA cuentan con ingresos que crecen rápido, registran pérdidas por la inversión en infraestructura.
Seoane apuntó que este es el caso de Anthropic: “La compañía está con muy fuerte crecimiento, pero todavía está en la etapa de no generar los ingresos suficientes para ser rentable. Las inversiones en ‘cómputo’ son enormes: US$7300 millones en 2025 y tiene mucho compromiso de gastos e inversiones para la próxima década”.
A esto se suma la volatilidad de la “ventana de mercado”. Villacorta detalló que los IPO se aceleran cuando sobra apetito por riesgo y se frenan en seco si un debut defrauda. Como antecedente, siete de las diez mayores salidas a bolsa en Estados Unidos rindieron menos que el índice S&P 500 en su primer año.
“Salir a bolsa resuelve problemas de financiamiento y liquidez, pero expone a la empresa a un juicio permanente del mercado”, determinó Villacorta. Y concluyó: “Para Anthropic y OpenAI, la lección sería que el precio de entrada importa tanto como la calidad del negocio”.

